No a cualquier precio, 5G

Y tampoco conozco ningún lobby que no publicite a bombo y platillo las bondades de sus tendencias y ¡¡¡ de sus negocios !!!  Que si los beneficios de la alimentación light, que si las bondades de las energías limpias, que si lo ecológico de los carburantes azules, que si el niño se parece al padre, etc, etc, y etc. Y nosotros, clientes que terminamos siendo pacientes, picamos y volvemos a picar en las trampas de todos ellos. 

  Pero a diferencia de sus homólogos, este lobby de las telecos no utiliza el mismo patrón con la tecnología inalámbrica 5G. Con ella va volando raso, con poco ruido y con los sensores anti-radar a tope para no ser detectados. ¿Pero por qué tanto silencio? No conviene alertar a los incómodos anti-progreso y anti-tecnología, porque pueden convertirse en una piedra en el zapato para la instalación de todas las antenas que esta nueva tecnología requiere. 

Pero si no es peligrosa para la salud de las personas, ¿por qué tanto silencio? No sería mejor publicitarla para que la gente ansiara su llegada lo más pronto posible. Pues no, no lo han hecho hasta ahora, no lo están haciendo actualmente y tampoco lo van a hacer en el futuro. Una  vez más se ha vuelto a sobrevalorar el negocio antes que la salud de las personas, y ya se ha empezado a instalar en muchos países sin estudios independientes que avalen su carácter  no nocivo  para la salud, precisamente cuando ya son miles los testimonios de personas que sufren trastornos de todo tipo desde que conviven con estas instalaciones. 

Hablamos de dolores de cabeza, dolores en los oídos, gravísimos trastornos del sueño, y muchos otros problemas que terminan causando cuadros de ansiedad y depresión. Estos nuevos repetidores de señal 5G emiten unas ondas muy cortas con una alta frecuencia que empiezan a ser incompatibles con muchas de las personas que conviven con ellas. Obviamente nuestras vidas están asociadas a los campos electromagnéticos, sobre todo la actividad coronaria y cerebral, y la modificación de esos campos por todas las radiaciones electromagnéticas que nos influyen a diario, perjudican gravemente la actividad normal de nuestras vidas. Y un problema añadido que no debemos de perder de vista, hay que ver como nos afectan estas nuevas ondas milimétricas 5G actuando de forma conjunta con las 4G, 3G y 2G. 

 De momento, hablamos de una lucha difícil y poco equitativa. Por un lado, las personas que no cesan de luchar contra estas plagas del progreso galopante, y por otro lado, el potentísimo lobby de las telecos, respaldada por un lobby aún más poderoso, la industria tecnológica de los ordenadores, de los móviles, de las tablets, y demás dispositivos. Batalla difícil, se necesita estrategia.

Con nuestro planeta instalado en un punto crítico por el cambio climático y por el coronavirus, mucho me temo que debemos replantearnos la integración persona y progreso. Aceptar progresos, claro que sí, pero respetuosos con las personas y con la biodiversidad, y dejar de lado estas tecnologías que favorecen, entre otras cosas, el espionaje industrial y gubernamental. Difícil decisión, pero la teoría de la balanza nunca falla: en un plato lo que nos aporta la 5G, que podríamos resumirlo en trabajar con muchos más datos y de forma más eficiente. En el otro plato, nuestra salud y nuestras vidas.  Sinceramente, pienso que de momento no nos estamos perdiendo nada. Que inviertan más tiempo y dinero en el desarrollo de tecnologías compatibles con la vida y con la salud.

Tomás Rodríguez Concepción

Todos somos cómplices del desastre cíclico …

 …  al que nos tienen acostumbrados los gobiernos socialistas. Pero el que estamos padeciendo ahora, tiene el añadido extra de llevar en la mochila un socio comunista. Y todos ellos tienen en común su terrible obsesión por dividir las Españas, según ellos entre ‘buenos y malos’, entre izquierdistas y fascistas, entre monárquicos y republicanos …

  ¿Hasta dónde quieren que nos remontemos? Podemos ir hasta Alcalá Zamora, el primer Presidente de la II República Española, político centrista que terminó claudicando ante los izquierdistas, vulnerando los principios constitucionales de no proponer Gobierno a Gil Robles, político de derechas y ganador de las elecciones. Sin embargo, se le propuso la formación de Gobierno a Lerroux, representante de la izquierda radical, con peor resultado electoral que el anterior. Alcalá Zamora fue traicionado y destituido de su cargo en el Congreso por los propios izquierdistas, a quienes había facilitado fraudulentamente la llegada al Poder. A continuación, caos total en las izquierdas españolas, en las figuras de Azaña, Quiroga, Largo Caballero, Indalecio, y el vergonzante Juan Negrín. Seguidamente, la Guerra Civil.

 Siguiente episodio, Felipe González, quizás el más pragmático de todos ellos, pero salpicado por todos los escándalos habidos y por haber en sus sucesivos gobiernos de la Transición. El pueblo español le retiró su confianza, y si bien podía haber dedicado su jubilación a colaborar con una ONG, acabó siendo asesor de Carlos Slim, uno de los hombres más ricos del planeta. Es la gran obsesión de los mandatarios de izquierda, todos terminan ricos como nadie. 

 Después, para mayor desgracia de las Españas, llegó el turno de Zapatero. Se revive nuevamente la división entre los españoles, entre ‘buenos y malos’, y finaliza su segundo mandato con elecciones anticipadas por el caos económico que dejó su triste Presidencia. Casi nadie se quiere acordar de él, ni los propios socialistas. Su nuevo trabajo, embajador de Maduro. 

 Y ahora, el peor de todos. El gran Pedro I de España, cual Don Quijote luchando con molinos imaginarios, es decir, con una realidad que nadie ve como él. Pero este nuevo Don Quijote fue más allá y le arrebató el guion al propio Miguel de Cervantes para dárselo a Iván Redondo, y así finalizar la obra de manera muy distinta a como Cervantes tenía en su cabeza. El final aún está por escribir, pero los vaticinios no son nada buenos. Y todos los críticos literarios coinciden en la baja calidad narrativa de ésta segunda parte de la obra. Y no es de extrañar, dado que el protagonista principal ni siquiera fue capaz de escribir su propio libro. 

Se acaba de aprobar un nuevo y vergonzante estado de alarma, durante el cual nos meterán un nuevo gol por toda la escuadra, vía Boletín Oficial del Estado. Alguna ruindad harán durante esta nueva quincena, pero quizás se les ocurra dejarnos salir por la noche, entre las 23 horas y las 6 de la mañana. Señores Sánchez e Iglesias, hasta dónde nos van a llevar? 

  La pérdida del PIB de España va a suponer, de momento, 117.000 millones de euros. Pero el coste total de los tests masivos para toda la población española habría costado alrededor de 200 millones de euros, una cantidad 500 veces inferior a la pérdida del PIB. De esa manera, se hubiesen puesto en cuarentena los casos positivos, y el resto del país abierto con toda la normalidad del mundo, haciendo posteriormente tests puntuales por sectores profesionales, por rango de edades o por lugar de ubicación. Y muchas vidas que ya no están, también se podrían haber salvado. El machismo no mata más que el coronavirus, la ausencia total de gestión si que mata más que cualquier guerra. 

 Mientras tanto, las hordas socio-comunistas dando batalla en las redes sociales, con todo el tiempo del mundo para defender a este nefasto gobierno, a esta nueva versión de Don Quijote y Sancho Panza. Ahora le ha tocado el turno a Rafa Nadal, por osar criticar la gestión que se ha hecho del coronavirus. Defender a estos líderes del desastre también se ha llevado por delante el consenso que todo el país siempre ha tenido con Rafa Nadal, el mejor deportista español de todos los tiempos y el mayor embajador que puede tener nuestro país. ¡Qué nos rescaten!

Tomás Rodríguez Concepción

Toda la sociedad española debería pedir el rescate a la UE

¿Qué no hay motivos? Vaya que si los hay. Pero quiero centrarme en los dos que más deberían importarnos. El primero de ellos es que no tenemos dinero ni lo vamos a tener para salir del atolladero. Recordemos que antes de la pandemia ya estábamos en una situación crítica, con medio país parado por los agricultores y ganaderos, con un malestar social de capa y media por la subida del salario mínimo, y con una tasa de paro que subía de forma muy preocupante. Y todo aderezado con un condimento muy desabrido, la majadería catalana. Y si a ello le añadimos los efectos producidos por la hecatombe del coronavirus, qué más incógnitas tenemos que despejar? 

 Se avizora un panorama demasiado oscuro en el plano social de nuestro país, con muchas personas sin horizonte laboral y con muchas familias destrozadas por la receta que nos va a dejar la nefasta gestión del coronavirus en España. Y en plano económico la situación pinta aún peor. La destrucción del tejido empresarial va a dejar al borde del precipicio a los pocos autónomos que puedan llegar a la ‘reapertura’ del país. A las medianas empresas ahogadas por unos créditos que difícilmente puedan pagar y a la gran empresa solicitando EREs, cerrando centros de trabajo y planteándose deslocalizaciones hacia otros países de menos cargas impositivas.

 El segundo punto, mucho más importante que el anterior si pensamos a largo plazo, es que el rescate europeo puede echar por tierra todos los oscuros planes del señor Iglesias. Todo el mundo habrá oído desde pequeños que no se debe jugar con las cosas de comer, y a decir verdad, estamos jugando con nuestra comida cuando nos jugamos nuestro  futuro, el de nuestros hijos y el de nuestros nietos. Pero a estas alturas del campeonato, año 2020 después de Cristo, el ‘bolchevique’ Iglesias nos quiere vender las bondades de un régimen tan trasnochado como el ‘Comunismo Leninista’ o como un ‘Régimen Bolivariano’. Y lo que nos faltaba oír del señor Iglesias, defendiendo el comunismo en el propio Congreso, con lo cual da carta de naturaleza a las sospechas  que muchos teníamos, que Podemos es una marca blanqueada del comunismo. ¿Hay algún régimen que haya matado a tantas personas en la Historia de la Humanidad como el comunismo? No, no lo hay.

  Seguir los movimientos de todos los ciudadanos, incluidos sus adversarios políticos, poner la propiedad privada a disposición del Estado, limitar la libertad de información, dirigir el CNI, y la batería de impuestos que se avecinan, son algunas de las amenazas de este sujeto que tenemos que parar como sea. Bienvenido sea un ‘Plan Marshall europeo’ antes que el ‘bolchevique’ nos convierta en una Unión Republicana Sometida y Servicial (URSS).

 Yo no soy un europeo convencido, pero a veces hay que perder algún partido para poder conseguir el Campeonato.

Tomás Rodríguez Concepción

Mejoran los datos de la pandemia, asustan los indicadores económicos

¿Y ahora qué? Mientras media España está pendiente de la reconstrucción económica del país, la otra media está expectante para oír, capítulo tras capítulo, el plan de desescalada, nueva palabra en nuestro lenguaje popular que casi nadie había oído en su vida. Seguro que cada economista tiene su receta para enderezar el rumbo, pero de lo que también estamos seguros la mayoría de los españoles es que el presidente Sánchez no tiene equipo para lidiar un toro de esta envergadura. Si el presidente no es una lumbrera en economía, que no lo es, lo menos que se le puede pedir es equipo, y eso brilla por su ausencia. Mucha ideología, poco pragmatismo. 

El meollo de la cuestión es dónde empezar a poner los recursos económicos para que la economía empiece a fluir, es decir, dónde identificar el ‘aspersor’ que riegue y distribuya el crecimiento en el resto de sectores productivos y nichos profesionales de nuestro país. Para un liberal convencido como el que escribe, el dinero tiene que estar en los ciudadanos, en las familias y en las empresas. Sólo de esta manera todas esas pequeñas tuberías de riego van a confluir en tuberías mayores, y estas van a otras mayores que terminarán por hacer fluir la economía del país, y por tanto, enderezar un rumbo que ahora mismo ha perdido su brújula. 

Otra forma de entender la reconstrucción económica es que sea tutelada por el Estado, dicho de otra manera, una política de intervencionismo económico, y mucho me temo que esa es la receta que se va a llevar a cabo. Craso error. El intervencionismo nunca ha sido bueno, y de hecho los países con mejor calidad de vida son aquellos países con mucha libertad económica en su tejido productivo, con poco intervencionismo por parte del Estado. Y por otro lado, si así fuera, haría falta equipo, y el equipo de Sánchez es grande en cantidad, muy pequeño en calidad. Pero los votantes de los señores Sánchez e Iglesias no entenderían otra política que no sea  la intervencionista, ya que no confían en el trabajo ni en el crecimiento profesional de las personas y de las empresas. La Renta Mínima Vital va en esta dirección, en aumentar hasta límites insostenibles la dependencia de las personas respecto al Estado y al Gobierno de turno. 

Pero de esta forma no salimos, quizás se consiga perpetuar un régimen en el poder, pero perderemos cualquier atisbo de posibilidad de construir un país grande, el país que empezaron a construir nuestros padres y abuelos, y que ahora parece que todo nos importa un pimiento. Adelgazar la Administración del Estado en todos sus niveles, reducir drásticamente los cargos políticos en todas las administraciones, y paralelamente a esto fomentar el crecimiento de nuevas empresas y crédito para la recuperación de todas aquellas que se han visto afectadas severamente durante la pandemia. Somos muchos los españoles que sólo necesitamos mirar un poco hacia atrás para recordar como nuestros antepasados reconstruían un país desolado por la guerra. Esta receta no falla, el país lo saca hacia delante su propia gente, sólo necesitamos que la Administración nos deje trabajar y que no nos frían a impuestos para la fidelización de votos con paros, ayudas, pensiones de retorno, rentas mínimas y días de guardar. ¿No sería mejor ofrecerles trabajo, trabajo y trabajo a cambio de un salario? La dependencia es la figura clave en los regímenes comunistas, ¿hay algún comunista en este Gobierno? Que voten a mano alzada.

Tomás Rodríguez Concepción.

La jugada de Redondo ha salido ‘redonda’

Y tiene cara de buen chico, pero no, no lo es, porque antepone sus intereses y los de su partido al interés general de los españoles. Y tiene piel de cordero, pero no lo es, es un lobo en toda regla porque no da puntada sin hilo, todo lo hace en clave electoral. Y que nadie dude que este ‘señor’ está detrás de la factoría de dislates que acompañan el día a día del Presidente Sánchez. Se diluye la línea divisoria entre Partido y Gobierno, tanto es así que Redondo representa al Partido dentro del Gobierno, ostentando la Vicepresidencia real, la que no lleva acompañamiento numérico, y después de él ya vienen el resto de vicepresidencias, Vicepresidenta Primera, Vicepresidente Segundo, y demás escalones de una larguísima  escalera.

Señor Redondo, señor Presidente, si hubieran pedido perdón por la caótica y desgraciada gestión que han hecho de la pandemia, ya podrían mirar hacia delante y trabajar en aras de mejorar el horizonte de este país, de empezar a sentar un proyecto de futuro para el inquietante panorama que tenemos por delante. Pero al no pedir perdón, siguen empecinados en enmendar la plana, siguen empeñados en demostrar que no lo han hecho tan mal, insinuando que comparativamente a otros países estamos en una situación similar. Y prueba de ello es el último informe de los ‘Talleres Redondo’ donde nos sitúan en el TOP 10 del mundo en tests realizados a la población. Pero mira que hay que ser miserables para sólo estar pendientes de buscar esas cuitas que salven al Gobierno y que le den un poco de oxígeno en un ambiente tan anaeróbico y de una atmósfera tan irrespirable como la que vivimos.

1. Señor Redondo, para presumir,  no deberíamos ser el TOP 1 de los tests al ser el país con mayor número de muertos en relación a su población?

2.  Sabía usted, señor Redondo, que los datos de la OCDE se refieren a los tests PCR, y usted ha metido en la estadística también los tests rápidos para lavar  la imagen del Gobierno.

3.  Señor Redondo, no habían publicitado ustedes una campaña a nivel nacional contra los bulos? Entonces, que empiecen por usted mismo, especializado en súper bulos, que la Guardia Civil verifique la autenticidad de su publicación, y que proceda.

Ha dejado usted bien claras sus intenciones para toda la legislatura, maquinando dentro de esa Vicepresidencia que nadie quiere reconocer pero que todos sabemos que es real como la vida misma. Al menos, hasta ahora, usted huye de los primeros planos, en contraposición a su compañero Pablo Iglesias, que adora las cámaras y que no pierde oportunidad de vender titulares, aunque en la primera fase de la pandemia estuviese desaparecido, no convenía aparecer con la que estaba cayendo. Todo milimétricamente calculado. 

¿Qué será lo siguiente en vendernos, señor Redondo? Aunque los talleres están funcionando a medio gas, el suyo seguirá trabajando a todo trapo y fabricando ideas de muy poca salubridad para los españoles de a pie. ¿Y si los ‘Talleres Redondo’ se pusieran a fabricar tests y mascarillas? Siempre todo sale ‘redondo’ para su partido.

Tomás Rodríguez Concepción

¿Son fiables los criterios de desescalada?

Deberían ser fiables cuando proceden de una fuente fiable, pero a estas alturas del partido, ¿son de fiar los criterios que nos impone el Gobierno de España? A los hechos me remito. Cero credibilidad con las cifras de muertos, cero credibilidad con la cifra de positivos en las residencias, cero fiabilidad del material que se compra para la lucha contra el virus, cero credibilidad en la comunicación del gobierno con censura incluida. Demasiados ceros para hacerle frente a un enemigo terrible, un contrincante contra el que tienes que ir armado hasta los dientes para, con suerte, forzar la prórroga. Pero de esta forma no, así no vamos a ninguna parte, y nuevamente, a los hechos me remito. 

 Después de casi dos meses de empezar esta odisea de los confinamientos, aún seguimos sin contar con el material necesario para llevar a cabo los tests masivos que tan imprescindibles son para poder tomar decisiones. Pero tan difícil es hablar con la industria textil española y buscar los patrones adecuados para empezar a fabricar a todo tren el material que necesitamos para combatir la pandemia? Y tan difícil es hablar también con todos los laboratorios españoles para fabricar por la vía de urgencia todos los diferentes tipos de tests que necesitamos?

Pero también hay otras vías. Ahora que están todos los aviones del mundo en tierra, tan difícil es enviar una flota completa de aviones a Asia para que regresen cargadas del material que necesitamos? Tan difícil es convocar a los embajadores de China y del resto de países del entorno para que nos gestionen correctamente la fabricación de todo el material que necesitamos?  

Llevo mucho tiempo escribiendo artículos, pero nunca había utilizado tantas interrogaciones en mis opiniones como en estos últimos tiempos. Demasiadas preguntas, muy pocas respuestas. Aún no terminamos de entender que los tests masivos son claves para poder avanzar en medidas efectivas contra el virus, y de camino, rebajar esta salvajada de muertes que estamos padeciendo.  

Ya solo nos queda pedir máxima coordinación con las Comunidades Autónomas para empezar a hacer los tests masivos por municipios completos en busca de un desconfinamiento con las debidas precauciones. Y seguidamente tests masivos a los municipios limítrofes al anterior en busca de desconfinamientos comarcales. Y seguidamente, más tests masivos para buscar el desconfinamiento por ciudades y provincias. Habrán muchos mas métodos de actuación, pero éste es uno de los mas seguros y que al mismo tiempo nos permitiría volver a la normalidad, si es que se puede llamar normalidad lo que nos vamos a encontrar cuando todo esto termine.

  Dados los continuos titubeos del Gobierno de España sobre su autoridad única (según le convenga), las Comunidades Autónomas deberían actuar rápido y volcar sus presupuestos en la adquisición urgente de todo el material que se necesita para salvar la vida y la seguridad de sus ciudadanos. Derogación automática de los presupuestos en vigor y programación de nuevos presupuestos de salvación, salvación de vidas, salvación de familias, salvación de puestos de trabajo, y salvación de dignidad, que ya va escaseando.

Le pido a todas las Comunidades que no se dejen engañar por el Gobierno del disparate, que no acepten el desconfinamiento hasta que se den las condiciones. Tests masivos pueblo por pueblo, comarca por comarca, ciudad por ciudad, provincia por provincia y comunidad por comunidad.

Ya solo nos queda mirar hacia delante, volver a mirar hacia atrás nos envuelve en una especie de luto nacional que vamos a llevar de por vida en nuestro ADN. Y nuestra bandera nacional arriba del todo en los mástiles de España, aún no hay motivo para un luto nacional. Acabo de llegar, ¿ha ocurrido algo por aquí?

Tomás Rodríguez Concepción.

Mirar más allá del horizonte

 Y no debemos de tardar mucho en hacerlo. Y abandonar cuanto antes el sistema ‘cholista’ del partido a partido y empezar a levantar la vista para mirar más allá y encontrar un proyecto de futuro para este país que un día fue grande. Y si abandonamos nuestros complejos, volver a hacerlo grande.

 ¿Alguien piensa que ahora mismo tenemos algún futuro? La unidad territorial más amenazada que nunca, la unidad política más dividida que nunca (a niveles de la pre-guerra), el futuro económico más en entredicho que nunca, la distribución de recursos más caótica que nunca con un tercio del país subsidiado entre paros, ayudas, rentas mínimas, y demás gaitas cautivas del voto. 

Claro que hay escollos, y no pocos. Empecemos por el partido del gobierno. Si el PSOE ya había pagado su cuota de descenso con un presidente ‘florero’ llamado Zapatero, qué pìnta ahora este Pedro Sánchez con su obsesión de reinventar la España de menos gloria que se recuerda. Nada bueno se podía esperar cuando este hombre ganó las primarias a una Susana Díaz con todas las locomotoras del socialismo histórico detrás de ella. Felipe, Alfonso, Zapatero, Rubalcaba y unos cuantos más no pudieron parar la llegada del hombre que estaba ‘llamado’ ¿a qué?  A la mayor destrucción que se recuerda de nuestro panorama patrio.

 Su compañero de cama, aunque ya duermen en camas separadas, sorprendido de lo bien que le ha venido el coronavirus, encerrando a todo el país en sus casas para poder desplegar vía BOE todas sus doctrinas bolivarianas. Acostumbrado a circular por carreteras secundarias, se encontró con una autopista y no la está desaprovechando. Un peligro para España. Un partido y un sujeto que hasta hace poco nadie quería estar con él, hasta que Sánchez, cual novia despechada, le entregó su alma porque corazón no tiene, y le puso en bandeja el Registro de la Propiedad de nuestra España, vía libre para cambiar los patrimonios de nuestro país, porque Iglesias no piensa en cambiar los linderos de las propiedades, su ideario es quedarse con ellas. 

Y el líder de la oposición, Pablo Casado, que está obsesionado con opositar contra él mismo, parece que tampoco es el líder que necesitamos. Mientras tanto, nadie es capaz de convencer a Feijóo de que acepte el reto de la política nacional, y lo difícil que es hacerle ver que si fuera el presidente de España, también lo sería de los gallegos. Pero el partido que siempre presume de gestión, no es capaz de gestionar bien sus recursos humanos.

Abascal seguirá navegando, y por muy cerca que vea la orilla, seguirá remando y remando para estar siempre, mas ó menos donde mismo. Para ser presidente de España se necesitan por arriba de 100 escaños, y ese resultado es técnicamente imposible que lo obtenga, al menos, en las próximas legislaturas. 

 Ciudadanos ha perdido el tren, el único tren que pasaba por la puerta de su casa cuando Rivera desechó el plan que tan buen resultado le había dado con Rajoy, marcarle la hoja de ruta a Pedro Sánchez y que su partido, Ciudadanos, siguiera creciendo a un ritmo de vértigo. Han levantado las vías, y por dónde antes pasaba el tren ahora simplemente pasan carretillas. Con todo el respeto a las carretillas. ¿Desplome definitivo?

Siempre hay algo que ver más allá del horizonte, levantemos la vista, por favor.

Tomás Rodríguez Concepción.

Yo voy con un Colt 45

Y yo voy con la democracia entre mis manos. Llega el momento del Gran Duelo.  A la señal empiezan a caminar hasta que quedan frente a frente. ¿De qué pistoleros hablamos? De lo mejorcito que nos podemos encontrar en el sur de Europa, sin necesidad de irnos  al medio oeste americano. Armado con un potente Colt 45 tenemos al mejor pistolero del momento, a Billy Sánchez con su relicario Doctrina Iglesias. En el otro lado, nos encontramos a la Constitución Española, armada con toda su artillería de artículos constitucionales, dispuesta a dar la sorpresa, nunca mejor dicho.

En cuanto empiezan a caminar, el contendiente constitucional pregunta por qué esta crisis del coronavirus nos ha dejado muchos más muertos que las víctimas de ETA multiplicadas por 20 y muchos más muertos que los atentados de los trenes del 11M multiplicados por 100?

Respuesta: en todos los países está muriendo mucha gente.

En el siguiente paso el aspirante al duelo pregunta  por qué se obviaron todas las advertencias de la OMS y de la UE,  y se siguió con todas las fiestas nacionales, manifestaciones feministas incluidas?

  Respuesta: aunque ya teníamos un buen puñado de muertos sobre la mesa, aún no se daban las condiciones (el machismo mata más que el coronavirus)

En el paso número 3, el que dispara con la Constitución pregunta por qué se cercenan infinidad de libertades constitucionales, como la libertad de información en las ruedas de prensa, como la Ley de Transparencia donde aún no informan de quién nos ha vendido todo el material defectuoso, donde nos geolocalizan para tenernos controlados, etc.?

Respuesta: estamos en el camino de solucionar todo esto con una fuente de información única para evitar la propagación de bulos. Y también le estamos buscando hueco a un  Aló Presidente  a la española.

 En el siguiente paso, el contendiente constitucional pregunta que si han aceptado ser elegidos para una Monarquía Parlamentaria, por qué se la quieren cargar una vez han sido elegidos para honrarla, representarla y defenderla?

Respuesta: ha llegado el momento de honrar la memoria de los Largo Caballero, Indalecio Prieto, Azaña y al gran Juan Negrín, y si en aquél momento no pudimos venderle nuestra alma al comunismo soviético, ahora hay que venderla a las dictaduras bolivarianas.

En el quinto paso se le pregunta al regidor nacional por qué ha dejado abandonados a los autónomos y pequeñas empresas del país, que si tiene alguna factura pendiente con ellos?

  Respuesta:  voy a ofrecerle una exclusiva nunca antes conocida por nadie: una vez no me cambiaron una pieza comprada en rebajas, dado que fui a cambiarla después del plazo estipulado en el ticket de compra, y eso no se olvida.

 Sexto paso, y le pregunto por qué no aceptó la propuesta de todas las empresas nacionales y laboratorios que se ofrecieron desde el primer momento  a fabricar respiradores y todo el material sanitario necesario para salvar vidas?

Respuesta: me parecía un poco precipitado y alarmista empezar a fabricar sin sentido todo este material, y además, todas estas empresas tienen el pedigree de la derecha, y es que parece que les gusta trabajar.

Escúcheme Sr. Presidente, estamos llegando al final de nuestros pasos y se me quedan muchas preguntas por detrás, como el CNI, TVE, derecho a intervenir la propiedad privada, y demás derivaciones de la arquitectura bolivariana. Pero si tengo que hacerle una última pregunta. ¿Hasta dónde piensa llegar usted?

   Respuesta: la verdad es que yo soy el presidente, y las impertinencias …..

Ooooooooohhhhhhhhhhh

Todo el público asistente se quedó estupefacto de la escena. El retador Billy Sánchez no esperó que su contrincante terminara sus pasos y le disparó por la espalda. Una vez más, la Constitución volvía a perder un duelo, y ya van unos cuantos. Todos los medios presentes se apresuraron a tomar instantáneas del momento, la mayoría de los medios (del 1 al 6) enfocaban al ganador y a su Colt 45, imperial y  humeante, testigo del cambio histórico que se avecinaba. El resto de los medios recogían las últimas imágenes de la Constitución, disparada a traición, y desangrándose en el suelo bajo sus últimos estertores.

Doctrina Iglesias certificó la muerte de la Constitución dándole una pequeña patada para ver si aún le quedaba algo de vida. Tras la patada, precisamente quedó abierta en el suelo por el Artículo 56.1.  Aún no está todo perdido.

Tomás Rodríguez Concepción.

Las ventajas del dinero circular (el que va y viene)

Aunque más vale tarde que nunca, finalmente se produjo el parto del Cabildo, con el anuncio de que va a pagar tres mensualidades de la cuota de todos los autónomos de la isla de La Palma. Y más de uno dirá, ¿pero esto te parece mal? Por supuesto que no. Bien, superbien y requetebien. Pero sorprende el tiempo que ha tardado el Cabildo de La Palma en mojarse, en decir algo de verdad a los ciudadanos de la isla. Pero para decir algo de verdad, han tardado ya más de un mes, y es que parece que cuando hay que hablar de ‘perras’, hay que sacar muchas cuentas.¿Pero para quién gobiernan? ¿No es para el pueblo y para las personas?

Pero desde la formación política ‘Pueblos de Benahoare’ entendemos que hay que cambiar de asesores en el Cabildo, o buscarlos un poco mas formaditos en la materia. Y me explico en una razón muy sencilla. Si las cuotas del seguro autónomo se van a las arcas del Gobierno de España, no sería éste quién debería establecer la suspensión de las cuotas? El PSOE es uno de los socios en el Cabildo de La Palma, y su partido gobierna en Canarias y en España. ¿Y no debería el PSOE palmero presionar al Gobierno Central para que apueste por una solución para los autónomos? Y la clave de este planteamiento se explica por si sola en que el dinero de las cuotas de autónomo se va de la isla para las arcas del Estado. Sin embargo, una solución como el pago del alquiler de los locales o una inyección de liquidez para pagar a los proveedores, serían soluciones alternativas que harían que el dinero se quede en La Palma, y nos ayude a mover la tenebrosa economía que tenemos por delante.

Incluso, se podría ver caso por caso de todos los autónomos que hay en la isla, que tampoco son tantos, y que el personal del Cabildo abandone ahora mismo tareas que no van tener sentido con lo que se avecina, y que se dediquen a trabajar para el pueblo, que al fin y al cabo somos los que les pagamos.

El dinero siempre debe ser circular, de ida y vuelta.

Tomás Rodríguez Concepción.

Cuando ya estaba casi noqueado.

Existió una España antes del coronavirus, de la que ya nos cuesta acordarnos de la incertidumbre política que vivía el país, donde teníamos un gobierno y un presidente prácticamente noqueados. Ya desde el primer asalto de su investidura, el púgil Pedro Sánchez se retiró a su esquina con muchas dudas de seguir en el combate. En el segundo asalto, besó la lona un par de veces, pero consiguió levantarse. En el tercero, el árbitro sugirió a su esquina parar el combate. En el cuarto, el árbitro miraba a los jueces, a ver que hacía. En el quinto, sexto y séptimo, totalmente noqueado, consiguió finalizar el combate a base de abrazarse a su oponente.

Pero sorprendentemente, antes del veredicto de los jueces, se fue la luz del recinto, y antes de que se restableciera el suministro, nos vimos envueltos en la gran pandemia del Siglo XXI. No hubo ganador del combate, perdón, no hubo perdedor del mismo, y nuestro púgil nacional quedó indemne para otra batalla que ya se empezaba a librar, la lucha contra el coronavirus.

Y en todos los asaltos de este nuevo combate, ya todo el mundo conoce los pormenores. Nuestro púgil nacional Pedro Sánchez, y su preparador especial en cambiar las reglas de juego, Pablo Iglesias, vuelven a librar otro terrible combate, llegando aún peor preparados que en el anterior. Pero da lo mismo, todo tiene su justificación. El árbitro de este nuevo combate, llamado el Congreso, ha sido desposeído de sus funciones, y entre cuarentenas, teletrabajos y demás fiestas nacionales, nuestro púgil, aspirante a todo, empieza a noquear al rival de la otra esquina, a su preparador, a otro que pasaba por allí, e incluso al operador de cámara que grababa el combate.

Y así empezó un nuevo régimen. Y así empezó una nueva carrera de (de) méritos, en la que nos acercamos a tener las mismas víctimas que los trenes del 11 M multiplicadas por 100. Donde ya podemos desmontar la gran mentira de que teníamos la mejor Sanidad del mundo. Donde el presidente y su tropa han cercenado la libertad de expresión en las ruedas de prensa. Donde se sobrepasan los límites constitucionales de que las empresas puedan despedir libremente. Donde geolocalizan a todos los españoles para saber donde estamos y hacia donde vamos. Y donde la improvisación es la norma por norma.

Y además, tengo mucho miedo. Jamás un presidente de España ha tenido tanto poder como tiene nuestro púgil nacional ahora mismo, encerrando a 45 millones de personas en sus casas y limitándonos de actuación y de movimiento. No hay contrapeso, pienso que estamos perdiendo mucha capacidad de acción porque oposición, lo que se dice oposición, no hay mucha que digamos. Y el preparador especial en reglas de juego, viento en popa a toda vela, no corta el mar sino vuela, un velero bergantín…

¿Tres semana más? Hay muchos sectores productivos donde no hay aglomeración de ninguna clase, donde se trabaja con mucha separación, donde se pueden tomar todas las medidas y más, y esos sectores hay que empezar a liberarlos en las Comunidades Autónomas donde el contagio está siendo muy bajo. Tenemos que empezar ya, no podemos dejar que este combate llegue al último asalto con nuestro púgil campeando a sus anchas y con el preparador de estrategias saltando y celebrando el triunfo antes de que acabe el combate.

Mas que nunca, necesitamos estar vigilantes del Estado de Derecho. Nos lo debemos.

Tomás Rodríguez Concepción.