¿Quién ordenó detener a Pedro (Castillo) en (Perú)?

 La Fiscalía de Perú dio la orden de su detención, pero en España no podría ser así, porque ¿de quién depende la Fiscalía? Pues eso, del gobierno. Por qué tomó esa decisión la Fiscalía, pues sencillamente porque el Congreso votó su destitución, pero en España tampoco podría ser así porque la presidenta del Congreso es una esbirra a su servicio, tan peligrosa como él. Entonces, en España ¿no podemos hacer nada? Claro que podemos, pero hay que esperar el momento. Y ese momento no deber ser otro que en el propio Congreso, después de los discursos de investidura, en el momento en que el candidato Sánchez prometa incumplir uno sólo de los artículos constitucionales. En ese momento, la Sala de lo Penal del Supremo debería ordenar a la Guardia Civil (no a la Policía Nacional) su detención, su toma de declaración y posterior investigación de todas las fechorías que pretende llevar a cabo bajo la acusación de ‘traición a la Patria’. Y mira que hay motivos para detenerlo: promover la desigualdad fiscal y penal entre los españoles, desarticular la separación de poderes, aplicar el lawfare comunista a la justicia española, promover la rotura de la unidad de España, y terminar con nuestro modelo constitucional. Y aunque no lo han dicho todavía, llevarse por delante a la Monarquía, a la que le pueden quedar 15 días, 15 semanas o 15 meses, pero no mucho más. Y el Borbón sin mover ficha, pero si ya el padre contribuyó a detener un golpe de Estado, por qué él no hace lo mismo ahora que la situación está al límite.

Cuánto nos haría falta ahora una trastámara que estuvo por estas tierras hace unos 500 años llamada Isabel I de Castilla, esa no se andaría con chiquitas, si barrió a los moros hacia África, que no haría con este chulito arrogante. Por eso digo que el Rey, mucha formación y mucha diplomacia, pero ahora tiene que dar la cara por los españoles, a ver si Letizia se lo permite. Y abajo los complejos sobre que dirán de nosotros la prensa internacional, esa pusilánime prensa que da por bueno que Bélgica no nos entregue a Puigdemont. Y para garantizarnos los españoles que esta situación no se vuelva a repetir, deberíamos promover una Ley para inhabilitar al Tribunal Constitucional, ese brazo jurídico del partido político que más miembros tenga dentro de él. Por cierto, ya el Tribunal Supremo es bastante constitucional y mucho menos politizado que el anterior. Siempre le he dicho a mi hijo que vive en un gran país, y no me gustaría tener que arrepentirme de eso. Ahora o nunca, y en el Congreso, en el templo donde está representada la soberanía nacional, siempre que realmente sea la nación que conocemos. De lo contrario, hay que actuar y desactivar a los enemigos de la nación. Ni Unión Europea, ni gaitas. Esta tierra es de todos nosotros, y si hay que revivir un 2 de mayo de 1808, se revive.

Tomás Rodríguez Concepción

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *